Los cómics y el cine

Urs Hangartner

La historia de los cómics, tebeos o de las historietas es también la de una relación de intercambio con el cine. Las imágenes animadas del cine fueron influenciadas por aquéllas de los cómics. A su vez, el cine – como medio de comunicación temporal - también ha sido fuente de inspiración para el cómic o tebeo, en tanto arte de espacios estáticos. Surgen a veces transferencias de un medio de comunicación a otro. Hay adaptación por ambas partes, por lo que los protagonistas de una forma de arte convergen en la otra.

Tanto los cómics como las películas se originan, a fines del siglo XIX, y nacen casi al mismo tiempo. Pero ya, antes de la existencia oficial de esas dos formas de arte, encontramos, por ejemplo, en las historias en imágenes de Wilhelm Busch o en los primeros cómics de Winsor McCay, una narración casi cinematográfica, que ya utiliza algunas técnicas gráficas y elementos del lenguaje audiovisual antes de que lo hiciera el cine. La primera adaptación cinematográfica de un cartoon (dibujo animado) fue la de L'arroseur arrosé de Lumière en 1895, sin duda la primera película humorística de la historia, inspirada en un gag-strip (tira cómica) de Christophe de 1889.

En 1921, los ginebrinos François Ehrenhold y Maurice Peyrot-Schlumberg producen L'histoire du Monsieur Vieux-Bois, una adaptación de 35 minutos con dibujos animados de una historieta en imágenes de Rodolph Töpffer (1799-1846), y confían su realización a los parisinos Cavé y Lortac.

E.C. Segar dibuja al comienzo gag-strips (tiras cómicas) basadas en Chaplin y luego crea a “Popeye”, que se convertirá en un héroe de dibujos animados, y que Robert Altman adaptará finalmente, en 1980, al cine en un film. Mickey Mouse y Donald Duck nacieron primero como fuguras animadas y sólo luego pasaron a ser personajes de cómics o historietas.

Varios grandes nombres del cine expresaron su pasión por los cómics o tebeos. El gran realizador ruso Sergej M. Eisenstein fue un admirador de Walt Disney y publicó en un periódico, varias historietas dibujadas que se asemejan a los cómics. Frank Tashlin dibujaba historietas en su juventud y llegó a trabajar en los estudios de dibujos animados de la Warner. Federico Fellini era un aficionado de las historietas y tradujo al italiano a Flash Gordon y a Mandrake, entre otros. Alain Resnais también se interesó por los tebeos, tanto por su forma como por su contenido.

Los dibujantes de dibujos animados tras la cámara.

Un ejemplo de un dibujante de dibujos animados que se convirtió en realizador de películas es Enki Bilal (Bunker Palace Hôtel, 1989; Immortel, 2004). Pero también encontramos a Patrice Leconte (Les Bronzés, 1978), Gérard Lauzier (P'tit Con, 1984), Martin Veyron, F. Tullio Altan, Milo Manara, Peyo, Uderzo, Wolinski, Régis Franc, entre otros.

Jean-Pierre Jeunet comenzó primero como guionista de dibujos animados y luego se convirtió en el realizador de (Delicatessen, 1991; Le fabuleux destin d'Amélie Poulain, 2001). Jean Van Hamme escribe guiones para ambos géneros. Jean Giraud (Moebius) ha contribuido tanto para Tron (1982), el film producido por Walt Disney, que para Alien (1979). No olvidemos al realizador estrella Luc Besson, que utiliza varios elementos de los dibujos animados en sus películas (Le cinquième élément, 1997) y posee una participación en la editorial “Septième choc” que publica sobre todo cómics de jóvenes autores.

Los ejemplos suizos

Bien se sabe, que numerosos suizos contribuyen, en varios campos, a las producciones de Hollywood: H.R. Giger (diseño, Alien), Christian Lorenz Scheurer (diseño conceptual, Le cinquième élément), el productor Arthur Cohn, los cameramen Ueli Steiger y Martin Fuhrer, Pietro Scalia - quien editó JFK y Gladiator - y claro, el realizador Marc Forster, para solo citar a unos cuantos.

Gérald Poussin comenzó en el campo del dibujo de animación y hoy trabaja en el del cómic. Thomas Ott, ilustrador y dibujante de dibujos animados, es uno de los suizos que se conocen internacionalmente; es también realizador. Jonas Raeber, quien comenzó con los tebeos, posee - junto con "SWAMP" - su propio taller desde 1990, y es uno de los pocos suizos reconocidos sobre la escena internacional, en el campo del dibujo animado. Claudius Gentinetta, quien reside actualmente en Zúrich, es también un dibujante de historietas y de dibujos animados y ha realizado en 2008, con Frank Braun, el film Die Seilbahn.

 

Existe una version integral de este texto en alemán, disponible en el sitio internet.