El ginebrino
Rodolphe Töpffer (1799–1846) inventó,
tanto en la práctica como en teoría, los cómics.
Además de ser maestro de formación y director de un pensionado
en Ginebra, Töpffer escribe y dibuja. Influenciado por los caricaturistas
políticos, franceses e ingleses, Töpffer dibuja en 1827
su primera historieta: «Histoire de Monsieur Vieux Bois».
En 1833 surge «Monsieur Jabot», el primer
álbum de los siete que publicó. En sus «Histoires
en estampes» (“Historias en imágenes”) humorísticas
y fantásticas, Töpffer presenta, cual pionero, lo que más
tarde se realizará en los futuros cómics, es decir: el
vínculo de la imagen y del texto para lograr una unidad narrativa.
Se puede decir que Töpffer es el “padre fundador” del
cómic. En 1845, en su «Essai de Physiognomonie» (“Ensayo
de Fisionomía” ) hace el esbozo de la narración
en imágenes y textos. Así, define también en teoría,
ese nuevo medio que es el cómic. En su «Essai» Töpffer
escribe: « Uno puede escribir historias con capítulos,
líneas, palabras, a eso se le llama: literatura. Uno puede escribir
historias con sucesiones de escenas representadas gráficamente,
eso es: literatura en imágenes. »
Personajes comerciales en tanto cómics exitosos.
Pasa un buen siglo hasta que, en ese mismo sector del cómic,
surge Globi, una creación suiza original de
gran divulgación. En 1932 se crea el personaje de Globi como
figura publicitaria para el vigésimoquinto aniversario de los
almacenes Globus. Un año más tarde, se publica la primera
historieta con Globi. Pronto se convierte en un fenómeno de éxito
y encuentra gran aceptación sobre todo entre los niños.
El director comercial de Globus J. K. Schiele (1902–1988)
es quien idea Globi. Robert Lips (1912–1975)
dibujará el hombre-pájaro, hasta 1966. Desde 1935 (hasta
el día de hoy) se publica anualmente un libro «Globi».
A partir de 1938, las historietas, que a su inicio estaban desprovistas
de texto, son dotadas de estrofas en verso. En 1948 «Globi»
alcanza el primer millón de libros vendidos. A través
de los años, Globi se ha ido modificando. Siendo el cómic
más longevo de Suiza, se le puede leer también, como una
historia de la mentalidad helvética.
En 1948, la editorial Ringier crea a «Ringgi und Zofi».
Hugo Laubi (1888–1959) dibuja las primeras aventuras
que se acompañan de los textos en verso de Fridolin Tschudi
(1912–1966). Este cómic infantil, como tantos otros, surgió
también de una idea publicitaria pero sin alcanzar la duración
temporal de «Globi». A propuesta de la fundación
a favor de la juventud (Pro Juventute) surge, en 1955, «Papa
Moll». Este cómic, sin globos, debía tener
un “valor pedagógico”, celebrar los valores de la
familia y ofrecer una actitud positiva ante la vida. Edith Oppenheim-Jonas
(1907–2001) dibujó las aventuras tragicómicas y
las situaciones grotescas de Papa Moll y de su muy típica familia
suiza.
Después de su muerte, una nueva generación de dibujantes
sigue dibujando a «Papa Moll».
Escenarios realistas
Después de los años 1930 (con el nacimiento de Globi)
Suiza no conoce casi ninguna producción propia de cómics
por más de dos décadas. Sólo en los años
1960 circulan, en la esfera de influencia del mercado franco-belga,
algunos autores de cómics de la Suiza francesa. El suizo francés
Derib (Claude de Ribaupierre, *1944) es el primer dibujante
de cómics suizo, que tiene éxito internacional. Formado
en los talleres belgas de Peyo («Los Pitufos»), Derib encuentra
su trazo propio, realista y preciso. Su obra pone en el centro al “Lejano
Oeste” rodeándolo de varios temas: “naturaleza –paisajes
–ser humano”. Para su público de jóvenes lectores,
crea - junto al guionista Job (André Jobin, *1927) – a
principios de los años 1970, la serie del pequeño Indio
Yakari. De manera bien realista, dibuja, en tanto saga
familiar, el mundo del trapero Buddy Longway, en la
serie homónima. El cuño distintivo de Derib es el dinamismo
extremo de sus páginas, que vincula entre sí, las escenas
dibujadas usando una técnica de montaje “cinematográfico”.
Cosey (Bernard Cosendai, *1950), alumno de Derib, sigue
estilísticamente a su maestro, en su manera de trabajar la página
como una unidad, pero encuentra su expresividad personal. Su serie «Jonathan»
(a partir de 1975), posiblemente autobiográfica, conduce a paises
asiáticos lejanos. El personaje de la serie suiza “Stéphane”
de Daniel Ceppi (*1951) también viaja hacia
el Este. Al igual que Cosey, Ceppi conoce personalmente los escenarios
de sus historietas y se apoya mucho también en documentos. Los
lugares respectivos en los que se desarrolla la acción de «Stéphane»
(a partir de 1978) ofrecen al autor y al dibujante, la posibilidad de
crear vínculos políticos y sociales actuales con los cómics
periodísticos. Los asuntos mágicos y los escenarios exóticos
caracterizan la primera época creativa de Ab’Aigre
(Pascal Habegger, *1949). La pincelada de sus historietas es ágil,
espontánea, vigorosa. Es un estilo no naturalista, abstracto,
de gran expresividad y originalidad. Ab’Aigre se situa así,
en la tradición de los maestros del cómic expresivo en
blanco y negro. Véronik (Véronique Frossard,
*1957)
es una de las primeras y de las pocas mujeres que trabaja de manera
profesional en la esfera suiza del cómic. En 1988, Véronik
creó con «Lou Strass. Only You» uno de los primeros
cómics sobre el tema del Sida.
Gérald Poussin (*1946) se encuentra a sus anchas
en varios sectores de la creación artística (diseño
gráfico, diseño, cine de animación, teatro y pintura).
El universo de imágenes de Poussin es anárquico, fantástico,
salvaje y lleno de colorido. Sus cómics con los personajes Buddy
y Flappo son la expresión inequívoca
de un dibujo desenfrenadamente humorístico, que se orienta hacia
la estética muy artística de lo naïf (ingenuo) infantil.
Durante los años de ruptura política y cultural que marcaron
los años 1970, Aloys (Yves-Aloys Robellaz, *1953)
- al igual que Poussin, su pariente espiritual – experimenta nueva
formas expresivas y trabaja en diversos medios.
Cómics en diarios y revistas
René (René Lehner, *1955), de Zurich,
es el primer dibujante profesional de cómics de la Suiza alemana.
A finales de los años 1970 publicó sus primeros cómics
humorísticos. Con Bill Body, René creó,
en 1987, un personaje humorístico del mundo del deporte. La tira
«Bill Body» se distribuye internacionalmente y cuenta con
varios millones de lectores. En 1997 surge el mundo del cómic
de «Zürich by Mike». La página
de Mike van Audenhove (*1957, USA) que sale semanalmente
en el «Züritipp», se publica luego, con regularidad
y rapidez, en álbumes que pronto se convierten en bestsellers
para la Suiza alemana. Mike hace que sus “héroes”
vivan aventuras de la vida diaria que van de lo turbulento hasta lo
contemplativo, sin dejar de ser extremadamente agudas y divertidas.
Alex Macartney (*1963, GB) trabaja en tanto dibujante
de cómic para diarios y revistas y publica sus trabajos en recopilaciones.
A partir de 1995, crea «Herr Hummel», tiras
de cómics con un verdadero anti-héroe.
Felix Schaad (*1961, dibujos) und Claude Jaermann
(*1958, textos) ofrecen, a mediados de los años 1990, las sátiras
perversas de la vida diaria del Sr. Zwicky, un pequeño burgués
tipicamente suizo y bastante conservador. «EVA»
aparece en el «Tages-Anzeiger» desde 2001, es la obra maestra
de ambos y cuenta con gran aceptación. La tira habla del mundo
laboral de los «working poor» a la que pertenece Eva Grdjic,
cajera de un supermercado. Con actualidad social y política,
esta historieta logra llevar a la comicidad la locura de la vida diaria.
Christophe Bertschy (*1970) es un pionero técnico
de la Suiza francesa. A partir del año 2000, crea sus cómics
de manera completamente digital y ha logrado, con sus trabajos de ordenador,
un estilo personal. En la serie de historietas «Nelson»,
el diablillo homónimo de color naranja, hace sus travesuras en
el diario «Le Matin». El ginebrino Buche (Eric
Buchschacher, *1965) dibuja de modo realista, desde los años
1990, su serie de aventuras «Vincent Muraz»
(guión: Georges Pop). Buche recurre con éxito al estilo
funny : En la revista de cómics «Tchô!» aparecen
las trastadas locas de Franky Snow.
En el mercado internacional
Enrico Marini (*1969) es uno de los pocos suizo-alemanes
que ha conseguido trabajar para el extranjero. Marini dibuja en base
a guiones de diversos autores y se sumerje en géneros muy variados
(aventura, ciencia ficción, western, fantasía). Marini
es un maestro del trazo elegante. Con ojo cinematográfico compone
sus páginas como si se tratara de montajes ágiles de imágenes.
Franz Zumstein (*1959) dibuja y escribe, desde 1998,
la serie «Die Himmelsstürmer» que
sale semanalmente en el «Coopzeitung». Zumstein es el dibujante
de cómics de la Suiza alemana con la mayor tirada, ya que ésta
supera el millón seiscientos mil ejemplares. Zumstein es también
autor del cómic publicitario oficial de Suiza «Im
Land, das die Zukunft erfand» (2002) (“En el país
que inventó el futuro”) (2002). Éste álbum
se ha editado mundialmente en 13 lenguas.
El ginebrino Daniel Koller (*1963) dibuja, en base
al guión del belga Stephen Desberg, la serie «Mayam»
(2003): una historia de ciencia ficción, con una puesta en escena
muy ágil, paisajes fantásticos, perspectivas vertiginosas
y arquitecturas fuera de lo común.
Sambal Oelek (Andreas Müller, *1945), arquitecto
de formación, trabaja sobre Le Corbusier y el “grafitero”
o sprayer de Zurich. Más tarde, en 1998, se dedica a la vida
y obra de Henri Dufour (1787–1875), general,
cartógrafo y cofundador de la Cruz Roja. Para ello, Oelek utiliza
siempre páginas dobles que compone con refinamiento y sobre las
que se enlazan motivos únicos mediante una metamorfosis fantástica.
Reto Gloor (*1962) con su guionista Markus
Kirchhofer (*1963) presentan en dos tomos, la biografía
del rey de los fugitivos: Bernhart Matter (1821–1854).
Los dos álbumes (1992 y 1993) tematizan no sólo la vida
del «Robin Hood» suizo, muestran también un buen
trozo de la historia social helvética. Melk Thalmann
(*1967, Lucerna) publica desde 1989: historias policíacas
humorísticas, una leyenda antigua del medio rural reinterpreta
un episodio de la Guerra de los campesinos de 1653 en Suiza. El álbum
«Zwischenfall» (Incidente) se desarrolla sobre un fondo
de historia helvética reciente, durante la Guerra Fría,
cuando Suiza se sentía amenazada por una guerra atómica.
Matthias Gnehm (*1970), de Zurich, trabaja como arquitecto
y dibujante de cómics. Su formación de arquitecto fecunda
con creatividad, desde los años 1990, su obra de dibujante. Con
la colaboración del guionista Francis Rivolta o solo, Gnehm crea
sus historietas.
Zurich: «Strapazin»
1984 es el año de nacimiento del periódico «Strapazin»
(Zurich), que ofrece a los autores de cómic de este país,
una plataforma trimestral. «Strapazin» presenta modelos
e inspiradores al reproducir obras de representantes internacionales
del cómic con tendencia artística. En él se emprenden
experimentos con el dibujo y se ensayan nuevas formas narrativas. A
«Strapazin» se asocian los nombres de: Peter Bäder,
Christophe Badoux, Hannes Binder, Frida Bünzli, Andrea Caprez,
Chrigel Farner, Ursula Fürst, Thomas Ott, Andreas Gefe, Claudius
Gentinetta, M.S. Bastian, Noyau, Anna Sommer, Pierre Thomé y
Mike van Audenhove.
Ginebra: nuevos cómics independientes.
Ginebra (con algunos retoños en Lausana) constituye el centro
del nuevo cómic de la Suiza francesa, con una serie de autores
de cómic independientes, de pequeños y muy pequeños
editores. A esta nueva ola del cómic pertenecen: Alex
Baladi, Ben (Benoît Marchesini), Christophe Bertschy, Albin Christen,
Exem, Ibn Al Rabin (Mathieu Baillif), Joëlle Isoz, Jean-Philippe
Kalonji, Andreas Kündig, Patrick Mallet, Mix & Remix (Philippe
Becquelin), Frederik Peeters, Isabelle Pralong, Nadia Raviscioni, Helge
Reumann, Nicolas Robel, Xavier Robel, José Roosevelt, Lawrence
(Laurence Suhner), Tom Tirabosco y Wazem (Pierre Wasem).
La creación artística propia de estos cómics se
publica, en parte, en revistas con formas especiales y esmeradas de
edición. «Bile Noire», «Atrabile», «Drozophile»
y «B.ü.L.b» son los títulos de las publicaciones
o ediciones.
El ginebrino Zep (Philippe Chappuis, *1967) constituye
un fenómeno excepcional. A partir de 1992, su serie humorística
«Titeuf» alcanza una tirada internacional de bestseller.
En 2004, la tirada inicial de su décimo tomo ha sido de dos millones
de ejemplares.
Dos Festivales
En Suiza, dos grandes festivales - cada uno con su público específico
– se dedican a promover el mundo del cómic: “Festival
international de la BD” en Sierre (desde 1984, www.bdsierre.ch)
sobre la frontera lingüística (franco-alemana) de Suiza
en el cantón del Valais y el “Internationale Comix-Festival
Luzern Fumetto” (seit 1992, www.fumetto.ch) en Lucerna; ambos
se dedican a las nuevas tendencias de la creación suiza e internacional
del cómic independiente.
Texto: Urs Hangartner (2005)
Bibliografía:
Roland Margueron: Der Comic in der Westschweiz. Eine klassische Erzähltradition;
La bande dessinée en Suisse romande. Une tradition narrative
classique; The Development of the French-Swiss comic-strip. A Classical
Narrative Tradition – Cuno Affolter/Urs Hangartner: Kleine Deutschschweizer
Comic-Geschichte; Petite histoire de la bande dessinée suisse-alémanique;
The development of the German-Swiss comic-strip; in: Patrizia Crivelli
(Hg./Ed.): comix. Nouvelle émergences de la bande dessinée
suisse. Die neue Ära des Schweizer Comics. New Contributions to
the Comic-Strip in Switzerland. Catalogue, Katalog. Office fédéral
de la culture, Bern; Bundesamt für Kultur, Bern; Swiss Federal
Office of Culture, Éditions Lars Müller; Verlag Lars Müller;
Lars Müller Publishers, Baden 1996, ISBN 3-907044-23-1
Cuno Affolter, Pierre-Yves Ladore: Nouvelle(s) vague(s), in: Jeunes
créateurs romands de BD et de films d’animations, Musée
de design et d’arts appliqués contemporains, mu.dac. Catalogue.
Lausanne 2001, ISBN 2-88244-006-5
Ariel Herbez: Affiches BD. Vingt-cinq ans de création genevoise.
Editions Slatkine, Genève 1996, ISBN 2-05-101482-5
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